//
estás leyendo...
La Tapia del Manicomio

El penúltimo recorte

taiviinia¡Qué tranquilidad! A don Mariano ya no le queda ninguna promesa electoral por incumplir. Se acabaron las apuestas de barra de bar a ver quién acertaba el recorte del viernes siguiente. Ahora, perdida la incertidumbre cierta de que iban a seguir cayendo promesas, el acojono no disminuye: ¿por dónde nos saldrá ahora? ¿Cuál será el siguiente hachazo? Prima facie, cabe pensar que va a obedecer al jefe de la OCDE, don Ángel Gurría, que le ha “recomendado” que suba más los impuestos, que abarate más los despidos y que endurezca la reforma de las jubilaciones. No se refería al recorte que se aprobó el viernes, puesto que esta era una promesa electoral a incumplir y ya se esperaba; Gurría se refiere a las condiciones para acceder a la pensión de jubilación, fundamentalmente atrasar la edad del retiro y aumentar el número de años de cotización. De momento, sólo eso. Tratando de ser justos, hemos de admitir que toda la culpa de los recortes de las pensiones –estos y los inmediatos- no es del señor Rajoy Brey, ya que no es responsable de que los españoles ahora duremos más que un traje de pana. Antes se jubilaba una criatura a los sesenta y cinco y cobraba la pensión tres o cuatro años. Ahora, se jubila a los sesenta y tres (es la media nacional) y aguanta chupando del presupuesto hasta los ochenta, si es varón, y hasta los ochenta y seis si es mujer. Encima, hay una gran diferencia entre la pensión que deja de cobrar el que la palma y la que empieza a cobrar el recién jubilado. Hasta hace poco, los pensionistas cobraban de media un tazón de altramuces y/o un puñado de higos secos. Ahora la pensión media está cerca de los novecientos euros. Echen ustedes cuentas. Que es lo que habrá hecho Rajoy y su equipo “económico” unos días antes de dar el tijeretazo del viernes.

Eso sí, la decisión la han tomado con todo el dolor de su corazón, después de un arduo proceso de dilación hasta que terminaran las elecciones en Galicia, País Vasco y Cataluña. ¡Cuánto habrán sufrido! Porque los súbditos no somos conscientes de que cuanto más se alarga el período de la toma de decisiones, más sufren. Ya lo ha dicho la ministra Báñez: “Es la decisión más dolorosa que hemos tomado”. ¿No querría decir “que se jodan”, como su colega Andrea Fabra? ¡Qué pena, qué pena,…! Eso decía el jueves en el Apolo el actor Manuel Monteagudo en su obra “Tai Virginia” (¡Qué gran programa Delicatessen!). Caracterizado de vieja sola y medio demente, deambula por su ruinosa casa y de vez en cuando cruza las manos y repite “qué pena”, cada vez con una entonación distinta. Prueben a hacerlo mientras repasan el programa electoral del PP: “qué pena, qué pena, qué pena, qué pena, qué pena…”

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Donde?

"La Tapia del Manicomio" se publica todos los Lunes en el Diario de Almería. "Gastrofilias" se publica en los sábados en el Diario de Almería "Mesa y Mantel", articulo mensual en la revista Andalucía Económica.

Pide por esa boquita

¿Quieres que publiquemos algun articulo antigüo?,o ¿simplemente necesitas alguna receta de cocina? Mandamos un mail a azapata2001@gmail.com y tus deseos serán cumplidos.

Visitantes

  • 53,878 visitas
A %d blogueros les gusta esto: