//
estás leyendo...
La Tapia del Manicomio

Todos franquiciados

MotocarroDe vez en cuando, las cifras estadísticas nos cuentan que hay cada vez más trabajadores autónomos. Y más que seguirá habiendo, ya que ser asalariado se ha puesto tan difícil que es imposible. Antiguamente, es decir hasta hace cinco o seis años, un autónomo era un empresario pequeño aunque no tuviera empleados: el tendero del barrio, el dentista, el mecánico con un pequeño taller, el carpintero-ebanista, el fontanero o lampista, el abogado que emplea a dos o tres pasantes (emplea es un decir porque los pasantes no suelen cobrar) o el zapatero. Con las moderneces, todo comercio o actividad profesional tiende a ser una franquicia de alguna marca: bares de tapas, despachos de abogados, tiendas de muebles y menaje, consultas de dentistas, oculistas o cirujanos plásticos…Por no hablar de los repartidores de butano o de productos alimenticios prefabricados, que ya ingresaron en el apartado de autónomos hace décadas. La cosa empezó para ahorrarse la empresa comprar una flotilla de isocarros o amotillos. Y así, como el “afortunado” repartidor es propietario de la herramienta de trabajo, es un empresario, por definición.

De momento, los camareros (por llamarlos de alguna manera) de McDonald y las cajeras de Carrefour son asalariados, pero no está lejano el día en que tengan que darse de alta como autónomos, pagarse su seguridad social y su despido. Con lo que la relación con la empresa será mercantil en vez de laboral. Lo raro es que existan todavía actividades en las que los franquiciadores globales no hayan metido la zarpa. Pero todo se andará, sobre todo en los servicios personales en los que capacitación profesional es la clave. ¿Para cuando una franquicia de betún Búfalo con sus limpiabotas (boleros en México) autónomos? O peluquerías franquiciadas en las que cada esteticista y/o peluquero lleve su propio sillón y demás archiperres, y sea autónomo, o sea, un franquiciado de la franquicia. De panaderos ni hablamos porque ya no existe el oficio: todos son masas precocidas y congeladas, horneadas por un autónomo en su despacho. Todos franquiciados. Maravillas de la economía y la ética modernas. Antes, esto se llamaba subarriendo y era una forma suave de esclavitud. Como ahora, más o menos.

 

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Donde?

"La Tapia del Manicomio" se publica todos los Lunes en el Diario de Almería. "Gastrofilias" se publica en los sábados en el Diario de Almería "Mesa y Mantel", articulo mensual en la revista Andalucía Económica.

Pide por esa boquita

¿Quieres que publiquemos algun articulo antigüo?,o ¿simplemente necesitas alguna receta de cocina? Mandamos un mail a azapata2001@gmail.com y tus deseos serán cumplidos.

Visitantes

  • 53,878 visitas
A %d blogueros les gusta esto: