//
estás leyendo...
La Tapia del Manicomio

Nueva ruina en la hostelería

afumar

Algunos se acordarán de que cuando salió la ley antitabaco el gremio de la hostelería dijo que iba a acarrear una ruina: los clientes desertarían en masa, con lo que se perderían setenta mil puestos de trabajo –que, como sabemos, es el interés básico de todo hostelero- y cerrarían el 30% de los negocios. Han pasado cuatro años y el número de bares, no sólo no ha disminuido, sino que ha aumentado visiblemente, como puede corroborar cualquier “flâneur”. Y a pesar de tal aumento, estas navidades ha habido graves dificultades para acceder a una barra o a una mesa terrazal. Son signos externos de que la ruina que pronosticaron en 2011 ya ha llegado. Por eso, víctimas de la depresión, se han permitido subir los precios de forma notoria. Han olvidado, eso sí, el viejo y sabio refrán “días de mucho, vísperas de nada”. Claro que, si hemos pasado los siete años de vacas flacas sin que bajen los precios hosteleros (en otros sectores, si) no van a cortarse, ahora que estamos en las vacas gordas, en subir precios mientras el cliente aguante. De momento aguanta.

Lo que cada vez aguanta menos el ciudadano son los daños colaterales: ruidos, ocupación abusiva de espacios y horarios dilatados: desde el anís con limón madrugador hasta los cubatas de la siguiente madrugada. Que no decaiga. En efecto, la Mesa del Ruido se ha reunido y ha pedido que se controlen los espacios de las terrazas, los decibelios, eventos en la calle y cierres tardíos. Imaginamos que, igual que hay nuevo alcalde, también hay nuevos miembros en la Mesa que desconocen la inveterada costumbre del ayuntamiento de hacer como el que oye llover. ¿Para qué nuevas ordenanzas si no se cumplen las que hay? Hay muchos negocios sin licencia, no hay más que ver si la tienen a la vista del público como es obligatorio. Los planos de las terrazas también tienen que estar visibles. Etcétera, por no llenar dos folios. La clave es que parece que los propios munícipes tienen nulo interés en hacerlas cumplir. Para apoyar ese “interés” del ayuntamiento, Ashal arguye que cerrar dos horas antes sería “un error por lo que este sector supone para el empleo” (ya lo decíamos arriba, es su principal interés). Y que el “99% del ruido no lo generan los bares”. No, claro, lo generan los clientes que están en la calle consumiendo lo que los bares les facturan.

 

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Donde?

"La Tapia del Manicomio" se publica todos los Lunes en el Diario de Almería. "Gastrofilias" se publica en los sábados en el Diario de Almería "Mesa y Mantel", articulo mensual en la revista Andalucía Económica.

Pide por esa boquita

¿Quieres que publiquemos algun articulo antigüo?,o ¿simplemente necesitas alguna receta de cocina? Mandamos un mail a azapata2001@gmail.com y tus deseos serán cumplidos.

Visitantes

  • 53,878 visitas
A %d blogueros les gusta esto: