//
Archivos

La Tapia del Manicomio

Esta categoría contiene 328 entradas

El león Rodolfo

Los que ya no peinan ni canas seguro que se acuerdan de Mari Carmen y sus muñecos, entre los que estaba un león “distraído”, como les decía Chano Lobato a los que eran lo que hoy se dice gay. Y ahora resulta que Rodolfo, el muñeco de la ventrílocua, fue un antecedente de lo que ha ocurrido estos días en el parque natural Masai Mara de Kenia. Donde un fotógrafo ha captado a dos leones machos, uno encima del otro, se supone que “tabicando”. Lo cual ha preocupado mucho a las autoridades del país y el escándalo ha llegado a las más altas esferas. Va en contra, según el Ministerio de Deportes y Cultura, de “los valores nacionales”. Y ya se sabe que el Estado tiene que proteger a los más pequeños de “contenidos dañinos”, porque “los niños deben recibir la información adecuada de que la familia consiste en la unión entre personas de sexo opuesto”. Han afirmado que “ningún programa infantil con contenido gay se emitirá en el país”. El jefe de la censura, Ezekiel Mutua, está pensando en llevar a los leones al siquiatra (o a algún sitio peor), igual que hacen con los humanos  homosexuales, ya que “ambos necesitarían terapia, porque los animales no ven películas”. El insigne mandatario ha culpado al turismo gay porque dice que los animales han copiado de los humanos, concretamente de “los comportamientos de parejas del mismo sexo” y opina que estos leones deben estar poseídos por “fuerzas demoníacas” ya que “los demonios no sólo poseen a las personas”. Nunca imaginamos que los animales tuvieran un cerebro tan desarrollado o más que el hombre, como dicen los animalistas, pero este hecho demuestra que sí y Mutua les da la razón. Desde luego, hay que ser cipote para decir que una conducta extendida en casi todas las especies animales, en este caso sea consecuencia de que dos leones han visto a dos hombres haciendo el amor en mitad de la selva de Kenia. En principio, queda un poco raro que dos turistas prefirieran fornicar en medio de la salva y rodeados de fieras corrupias, en vez de en los magníficos hoteles que hay en los alrededores de los parques.

Y en medio de estos problemones, Artur Mas está en “modo Lola Flores”, eso sí, actualizado por la inflación: Lola pedía una peseta por persona y don Artur pide 1,71 € por indepe.

Anuncios

Día de Acción de Gracias

La Wikipedia está atrasada. Dice que el Día de Acción de Gracias (en adelante DAC) no se celebra sólo en USA, sino también en Canadá, Liberia y algunas islas caribeñas, pero le falta añadir España. Claro que la cosa no ha empezado todavía, pero está al caer: en un hotel madrileño ofrecen este 23 de noviembre un menú de “Thanksgiving Day” que, como todos los súbditos de Trump sabemos, está centrado en el pavo asado con múltiples guarniciones y salsas, más alguna sopa y/o un guiso de pescado y tartas de postre. En este caso, el Dear Hotel ofrece guiso de almejas, pavo asado relleno con “gravy” al estilo de Nueva Inglaterra y salsa de arándanos; de postre, tarta de calabaza con nata. Pura dieta mediterránea.

Hace ya algunos meses pronosticamos que, una vez aceptados y asimilados –por orden cronológico- Papa Noël, Halloween y el Viernes Negro, lo próximo sería celebrar el DAC e incluso el día de la Independencia de los Estados Unidos. Y alguna que se nos escapa de momento, pero no tardará algún avispado vendedor de lo que sea en recordárnoslo. Pues bien el DAC ya ha empezado a celebrarse en el citado hotel y no tardará en extenderse, que la hostelería necesita ampliar sus comidas de bodas, bautizos, comuniones, navidad, cumpleaños, onomásticas, san Valentín… Por cierto, allí el DAC es móvil y se celebra el cuarto jueves de noviembre; y el Viernes Negro es el día siguiente, viernes, como su propio nombre indica. A ver si aquí hacemos las cosas bien por una vez y copiamos el orden correcto. Así que, como este año el DAC toca el 23 de este mes, deberíamos celebrar aquí el Viernes Negro el 24, pero ¿le convendrá al gremio hostelero, que es quien manda en asuntos de celebraciones en esta comarca, acumular tanto curro en un mismo fin de semana? Noviembre siempre ha sido un mes flojo para los restaurantes, pero igual se agobian con tanta fiesta seguida. El caso es que no está anunciado, que nosotros sepamos. Y nos urge saber la fecha para ir acopiando saldo en las tarjetas.

Observen que hemos eludido el “affaire” catalán y eso que, como dice la letra flamenca: “Una gallinita en medio de un llano, a ver quien se resiste siendo gitano”. O sea, a ver cuantos, siendo columnistas como lo somos, se resisten hoy a rajar sobre el “procés”.

¿Ha comido ya boniatos?

La pregunta de arriba se refiere a si los ha comido este otoño, porque en años pasados casi todos los hemos comido. Ahora, con la coña del independentismo parece que no queda tiempo para pensar en cosas serias. Este mañana (sábado) nos hemos cruzado con dos señoras más bien mayores (o sea, viejas como nosotros) y en vez de hablar de que se ha disparado el precio de las castañas o de que los boniatos ya no son tan dulces como antiguamente, iban comentando lo que habían oído anoche en la radio. Ya de por sí, la costumbre de comer boniatos en esta época estaba de capa caída. Lo de las castañas está más o menos estabilizado, salvo en que ha disminuido el número de puestos de castañeras y eso que la reciente y larga crisis debería haber incrementado su número, como lo ha hecho el de pordioseros y otros oficios marginales. Aunque bien es verdad que con el cambio climático no apetece calentarse las manos con treinta grados a la sombra.

Volviendo al boniato o batata, que sin perdón también así se llama, es posible que su baratura y poco prestigio gastronómico haya contribuido a la bajada de su consumo. Para compensar, ha aumentado el consumo de patatas, especialmente de las dulzonas que se ponen negras y blandas al freír. Algunas teorías, más o menos conspirativas de las que tanto nos gustan a los ignorantes, se inclinan por atribuir ese dulzor a que se plantan en los mismos bancales que los boniatos y/o las remolachas. Ignoramos cómo se pueden transmitir por la tierra los genes almibarados de un tubérculo al otro. Pero mayores incertidumbres presenta la ciencia. Y además, lo que pretendemos es revitalizar el consumo de la batata o camote, como la llaman los americanos. No sólo por nostalgia del pasado, sino porque es un alimento barato y saludable. Y a ver si de paso conseguimos que nuestros nietos vuelvan a jugar a los petos (canicas para los no almerienses) y a los trompos en esta época tan descreída. Eran juegos comunitarios que los  coches han expulsado de las calles, pero como ahora toda Almería va a ser peatonal, será el momento de hacer pistas con agujeros para el guá (petos), circuitos para las carreras de chapas, pistas circulares para los trompos y canchas para practicar el boli troli. Que ya está bien de tanta tele, tanto móvil y tanta consola.

¿Donde?

"La Tapia del Manicomio" se publica todos los Lunes en el Diario de Almería. "Gastrofilias" se publica en los sábados en el Diario de Almería "Mesa y Mantel", articulo mensual en la revista Andalucía Económica.

Pide por esa boquita

¿Quieres que publiquemos algun articulo antigüo?,o ¿simplemente necesitas alguna receta de cocina? Mandamos un mail a azapata2001@gmail.com y tus deseos serán cumplidos.

Visitantes

  • 56,081 visitas
A %d blogueros les gusta esto: